Jed Cooper va a ser ahorcado acusado de haber robado ganado. En el ultimo instante, es salvado por un comisario a las ordenes del juez Fentom. Cooper es aconsejado por el juez para que se olvide del pasado y le ofrece un puesto como comisario de todo el territorio, ocupandose de las misiones mas complicadas y trayendo a los acusados para que sean juzgados por el propio juez. La vida de Cooper, sin embargo, esta marcada por la cicatriz que le dejo la soga en el cuello...