Frannie Avery, profesora de escritura creativa, vive sola en Nueva York. Inteligente y reservada, ha conseguido mantenerse al margen de los aspectos mas asperos de la ciudad, dedicandose a investigar sobre el lenguaje de la calle y la novela policiaca. Pero todo esto cambia una noche, cuando Frannie sorprende sin querer un momento de intimidad entre un hombre y una mujer. La carga erotica de la situacion la paraliza de golpe, y aunque no llega a ver el rostro del hombre, no olvidara el tatuaje de su muñeca ni el descaro de su mirada descarada. Al poco tiempo, Frannie se entera, por boca de un policia que insiste en interrogarla, de un oscuro crimen cometido cerca de su apartamento. El detective Malloy, un hombre seductor y que a Frannie le resulta extrañamente familiar, cree que ella puede saber algo. Malloy desconcierta a Frannie desde el primer momento, y aunque ella intenta mantener las distancias, lo cierto es que se siente atraida por el.