Interesante documental, que cuenta como la Iglesia catolica no pudo separar de sus filas, a un pedofilo confeso, quien a lo largo de su trayectoria como parroco de parroquias, ha violado a centenares de niños, quienes lo habian denunciado abiertamente. Una victima confiesa que a los 14 años, el parroco de su parroquia lo violaba por la mañana, despues realizaba la primera misa dominical y al terminar esta, volvia a su habitacion y proseguia a violar nuevamente a la victima. Relato crudo pero verdadero